Mentalidad de Pobre: 10 frases que alejan la riqueza

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Frases 1 y 2: “Para eso trabajo” y “Me lo merezco”

Estas frases aparecen bastante cuando alguien gasta dinero que no tiene en algo completamente innecesario en ese momento, y ve la manera de justificarlo o se defiende diciendo: “pues, para eso trabajo” o “me lo merezco”.

Ojo, esto no aplica para quienes tienen sus finanzas en orden; están en todo el derecho de darse el lujo que deseen con su trabajo. Sino para quienes realmente no tienen el dinero para hacerlo.

Esto lo puedes ver en personas que almuerzan en la calle todos los días, pudiendo llevar comida de casa o comer un menú. En personas que van en taxi ida y vuelta a su trabajo, pudiendo ir en transporte público o en un pool. Personas que se mandan con un viaje todo incluido o un concierto cuando no les alcanza, y tienen que endeudarse con tarjeta de crédito para lograrlo.

¿Realmente para eso trabajas? ¿Eso es lo que te mereces? Analicemos.

Uno debería trabajar por pasión, porque le encanta lo que hace, y el resultado de eso es una compensación monetaria que cae de manera implícita. Si dices que trabajas solo para darte lujos, es altamente probable que no estés en sintonía con tu propósito y no estés haciendo algo que te guste (yo sé esto porque también estuve en esa posición por varios años).

Entonces, si no te gusta lo que haces, ¿por qué tomas decisiones financieras que te hacen depender cada vez más de eso que no te gusta? La fórmula de libertad y riqueza empieza pagándote a ti mismo a través del ahorro, comenzando con al menos 5% o 10% de tus ingresos, e invirtiéndolos para que se multipliquen.

¿Cómo lo vas a lograr si tú mismo te estás saboteando gastando todo o más de lo que tienes en otros?

Tú trabajas para pagarte a ti mismo, para comprar tu libertad, para que las finanzas no sean un problema y estés en paz contigo mismo y con el mundo, para que en esa paz encuentres tu propósito y trabajes en lo que realmente te hace feliz.

Trabajas para tener felicidad en toda su plenitud, y mereces tenerla, tanto en tu trabajo como fuera del mismo. No para vivir triste la mayor parte del tiempo y emparcharlo con golpes cortos de felicidad al gastar en cosas banales. Eso no es vida, es un desperdicio de la misma.

Replantea cada vez que repites la frase “para eso trabajo” o “me lo merezco”, y asegúrate de que vaya por las razones correctas. Pues si sigues repitiendo lo mismo por las razones incorrectas, solo estás afirmando más y más que mereces ser esclavo del sistema, en vez de vivir en armonía con él.

 

Frase 3: “Ya luego veo cómo pago, Dios proveerá”

Esta frase me encanta, y no está mal del todo; todo depende del contexto en donde se use.

Si la usas en un contexto en el que caíste en una deuda por un evento fortuito sobre el cual no tenías mucho control, está bien usarla y mantenerte positivo, pues no tenías la culpa. Vale la pena mantener una mentalidad positiva para salir de esa situación.

Sin embargo, hay un caso en donde se utiliza de manera un poco más descarada o ingenua. Este es el caso de personas que gastan dinero que no tienen, con la excusa de que el mundo proveerá de una u otra manera, mientras siguen acumulando sus deudas cada vez más y más.

Aquí hay un error clave, y es que la manifestación no funciona si no va de la mano con tus acciones; en otras palabras, sin acción no hay resultado. No te servirá de nada pedir algo si estás haciendo todo lo contrario, no estás siendo coherente, por lo que no se te dará lo que pides.

Solo estarás cavando un hueco del cual cada vez será más difícil salir. Si crees en alguna figura divina, tipo Dios o el universo, proveerá a través de ti, y para que eso pase, tarde o temprano tendrás que dejar de endeudarte. Así que es mejor empezar a actuar desde ya para que tú te conviertas en tu propio proveedor.

 

Frase 4: “¿Para qué ahorrar si igual voy a morir?”

Esta frase también se utiliza mucho, sobre todo cuando se ven casos de multimillonarios ancianos con mucho dinero y se piensa: ¿De qué me sirve llevar todo ese dinero a la tumba sin haberlo utilizado? O en otros casos más fatalistas: ¿Qué pasa si muero mañana y me la pasé ahorrando sin disfrutar la vida?

Lo que tienes que saber acá es que uno solo tiene una vida, y la idea es vivirla lo más feliz posible. Pregúntate si realmente eres feliz en esta vida gastando de más para “vivirla mejor”, dándote lujos, estando endeudado o corriendo mes a mes toda la vida para poder pagar tus cuentas. ¿Eso es vivir feliz? ¿No estar en paz contigo mismo?

Tú ahorras para estar más feliz en esta vida, de eso se trata. Los millonarios que dicen que están llevando su dinero a la tumba probablemente vivieron una vida increíble, con dinero para hacer lo que quisieran, mientras ayudaban a otros en el camino con donaciones o inversiones en diferentes negocios e ideas. Lo pueden hacer porque tienen excedentes; eso trae seguridad y abundancia, dos cosas que aportan mucho a la felicidad de uno.

Si mueren ancianos con dinero de más, lo pueden donar todo, como Warren Buffett y Bill Gates, para ayudar a otros. También pueden usarlo para darle a su familia un apoyo increíble que ellos nunca tuvieron. ¿Y si hubiesen fallecido hace años? Pues probablemente igual hubiesen muerto felices, porque estaban en propósito haciendo lo que querían.

Además, hay una manera de gozar la vida mientras cuidas tu seguridad financiera. No es necesario ser “todista” y pensar que es todo sacrificio o toda una gozadera. De hecho, la manera en que enseñó a mantener buenas finanzas personales es haciendo un balance entre ambas cosas, donde puedas disfrutar tus lujos mientras construyes un patrimonio para el futuro. Lo puedes ver en mi curso de finanzas personales aquí:

 

Frase 5:  “Ya ahorraré cuando gane más”

Esta frase también es un clásico, utilizada como excusa para no dar el primer paso y empezar a ahorrar. Sin embargo, la verdad es la siguiente: si no puedes ahorrar algo con lo que tienes ahora, no podrás hacerlo cuando ganes más.

No es una cuestión de dinero, es una cuestión de hábitos. Y el hábito principal es aprender a vivir con menos de lo que ganas desde tu primer trabajo. En mi caso, lo apliqué desde el salario mínimo que tenía como practicante.

Si ganas S/1000, vive con S/900. Si ganas S/10,000, vive con S/9,000. Y así sucesivamente. Si te cuesta ahorrar S/100 ahora, ¿qué te hace pensar que no te va a costar ahorrar S/1000 más adelante? Si no puedes manejar el dinero que tienes ahora, no estás preparado para manejar más.

He visto decenas de casos de personas con salarios increíbles, mucho más altos que el promedio, cuyas deudas han crecido igual o hasta más rápido que sus ingresos. Donde el dinero, en vez de traer alivio, trae más estrés, más presión y más deudas.

El dinero solo agranda lo que ya tienes, ya sea paz financiera o estrés financiero. Mientras antes empieces a generar el hábito de ahorrar, no endeudarte y pagarte a ti mismo primero, más fácil será atraer y mantener dinero en el futuro. Te lo dice alguien que ha asesorado a muchas personas y ha visto esto repetirse constantemente.

Acciona desde ya, empieza a ahorrar con lo que tienes y abrirás una puerta de abundancia nueva en tu vida, enviando el mensaje de que ya estás listo para recibir más.

 

Frase 6: “Es muy poco para invertir, ni vale la pena”

Esto lo escucho mucho cuando alguien empieza a ahorrar un monto pequeño, el cual lógicamente genera un retorno aún más pequeño. Por ejemplo, si ahorras S/50 y ves que el interés mensual que te pagan es de S/0.20.

Entonces puedes pensar dos cosas: una, que falta demasiado para que esos intereses empiecen a pagar tus cuentas; y dos, que prefieres hacer otro trabajo que te pague mucho más que eso. Ambas ideas te dicen que no vale la pena invertir y te desaniman.

Entiendo que puedas pensar eso, yo también lo veía muy lejano al inicio. Sin embargo, no puedes estar más lejos de la verdad. Existe algo llamado interés compuesto, donde, con el tiempo e intereses acumulados, ese ingreso puede crecer de manera exponencial.

Todos alguna vez empezamos con algo, aunque sea 20 soles. Se trata de armar el hábito de ahorrar e invertir constantemente, y podrás ver cómo en un año ese monto ya se vuelve más interesante. Y en más años, alcanzarás cifras que ni te imaginabas.

Pero si nunca empiezas, aunque sea con un monto pequeño, no se activará ese efecto bola de nieve del dinero y estarás bloqueando esa posibilidad para siempre. Los primeros meses, y a veces años, son un poco lentos, pero con el tiempo la espera valdrá la pena.

Al final, dependerá de ti: mientras más aumentes tu capacidad de generar ingresos y más porcentaje de ellos destines a tus inversiones, más rápido crecerán. Sin embargo, al inicio hay que ser paciente y tener fe en el futuro.

Frase 7: “YOLO, solo se vive una vez”

Esta frase se utiliza en varias ocasiones. Pero en este caso, me refiero a cuando la usan para justificar un gasto irresponsable. Esto da la idea de que, como “nadie te quita lo vivido”, la experiencia de vivir vale la pena a pesar de cualquier enredo financiero en el que te estés colocando.

Como alguien que realmente cree que las experiencias que puedes tener en esta vida son una gran parte de ella, lo entiendo. Pues si la vida solo se tratara de trabajar y ahorrar, ¿en qué momento se disfruta? Al final, solo tenemos una vida.

Sí, está bien, pero no tenemos que ser “todistas” o “fatalistas” al respecto. Hay una forma de lograr ambos: estabilidad financiera y, a la vez, disfrutar de la vida. Por eso, algo que siempre repito es la importancia de la “cuenta de lujos”, una cuenta que sirve solo para divertirse, igual de importante que la cuenta de inversiones o la cuenta de paz mental.

Es necesario disfrutar la vida, sí puedes “yolear” y comprar algo que te guste cuando la oportunidad se presenta, pero se puede hacer sin descuidar tus finanzas personales ni entrar en deuda.

Con un poco de orden financiero, todo esto es lograble y funciona mejor, pues ya no tendrás la culpa de haber gastado dinero que no tienes. Puedes disfrutar el placer cortoplacista de la compra emocional, sin tener arrepentimiento luego. Es decir, estar feliz en todo momento.

Frase 8: “Antes muerta que sencilla”

Esto lo escucho bastante, sobre todo entre mujeres, refiriéndose a que, sin importar la situación, siempre se va a ver bien a pesar de cualquier dificultad económica. Sin embargo, hay hombres que, si bien no lo dicen, definitivamente lo piensan.

Ahora, hay formas de manejar esto. Está bien si buscas la manera inteligente de vestirte bien con lo que tienes; si eres ingeniosa y tienes buen gusto, puedes lograrlo. Lo que está mal es comprarte algo caro con dinero que no tienes para “verte bien”.

En realidad, si te estás endeudando para cumplir con estas expectativas y “verte bien ante los demás”, solo estás empeorando las cosas. Claro, puede que te funcione en un evento en particular, pero si sigues así es algo completamente insostenible, sobre todo si no tienes el dinero para pagarlo.

Al final solo aumentarás tus deudas, y a la larga esa “sencillez” de la que tanto te alejas se convertirá en algo cada vez más permanente, haciéndote cada vez más pobre y endeudada.

Hay formas de manejar esto. Puedes verte bien sin necesariamente comprar algo muy caro o de marca. También puedes no asistir a tantos eventos sociales como antes y utilizar ese tiempo para generar más ingresos.

 

 

Frase 9: “No nací para ser rico, eso es para otros”

Esta frase me da mucha pena, pero hay mucha gente que piensa así. Creen que simplemente no está hecho para ellos, al menos no en esta vida. Es la actitud más pesimista que puede haber, sobre todo hoy en 2025.

Para esto, quisiera mencionar lo que aprendí en el libro Guía para invertir de Robert Kiyosaki, que muestra tres diferentes eras.

La primera es la era del feudalismo, donde el rico era quien controlaba las tierras, ya sea un señor feudal o un rey, y las posibilidades de un plebeyo para salir de esa clase social eran prácticamente imposibles.

La segunda fue la era de la industrialización, donde los que tenían dinero eran personas con grandes fábricas, industrias y corporaciones. Para ello necesitabas tener muchísimo capital para pasar esa barrera. Lo bueno es que ya no era solo clase alta y baja como en el feudalismo; apareció la clase media, que podía ahorrar para que en una próxima generación los hijos pudieran tener mejores oportunidades.

Hoy estamos en la era de la información, donde quien tiene el conocimiento es quien gana más. A diferencia de la era de la industrialización, donde el mejor conocimiento estaba en las universidades, hoy se ha democratizado gracias a internet, donde la información está al alcance de todos, sobre todo ahora con la inteligencia artificial.

Gracias a eso ha surgido la posibilidad de que, a pesar de tener bajos recursos, puedas pasar a ser clase alta. No digo que sea fácil ni que sea igual para todos; algunos se tienen que esforzar mucho más que otros, solo digo que hoy es más posible que alguna vez en la historia, y está mejorando cada vez más.

Desde rubros de deportes, generación de contenido, arte, venta de productos en línea, servicios freelance o hasta con inversiones clásicas de interés compuesto, pues hoy, a diferencia de antes, puedes invertir desde $10.

Estamos en el mejor momento para hacerlo y todo empieza con la mentalidad. Hay demasiados ejemplos hoy en día de personas con bajos recursos que han logrado salir adelante y pasar la barrera de millonarios. Así que, al pensar que no es para ti, simplemente estás rechazando esa posibilidad para ti.

Frase 10: “El dinero te hace malo”

Esta última frase es una de las más impactantes de todas. No sé si viene por un tema cultural, religioso, o quizá una mezcla de ambos. Pero esta creencia de que el dinero te hace malo o que has tenido que hacer algo malo para conseguirlo es real para muchos.

Esta creencia puede tener un efecto muy negativo en tus finanzas personales. Quizá nunca la has dicho ni piensas en ella constantemente, pero aún así, inconscientemente, está en tu cerebro por alguna frase que habrá dicho algún familiar o conocido cuando eras chico. Esto puede hacer que, cuando tengas dinero, sientas culpa y veas la manera de gastarlo, frenando tu éxito en general.

También puedes sentir culpa al empezar a frecuentar nuevos grupos de personas y dejar otros en el pasado, por el temor de que te digan que “el dinero te ha cambiado”, lo cual puede ser una razón inconsciente para no crecer y quedarte donde estás.

Todas estas cosas pasan en diferentes circunstancias, y mucho tiene que ver con la creencia de que el dinero es malo, pero en realidad no lo es. Si bien en algunos casos puede corromper, llevarte a la codicia o a perder tus valores y principios, no quiere decir que eso pase con todos.

Según mi experiencia, el dinero por sí solo no es lo que te hace malo. Solo amplifica o agranda lo que ya eres. Si eres una persona buena, generosa y con valores, solo se agrandarán esa bondad y generosidad. Si eres una persona cruel, interesada y egoísta, solo agrandarás eso también, lo cual te puede llevar a tener dinero en un corto o mediano plazo, pero a la larga caerás por alguna estafa o error cometido en el pasado.

Según lo que he visto en mis 40 años de vida, el mundo siempre da vueltas y premia a los buenos. Aún me falta conocer una persona mala que pueda sostener dinero a largo plazo.

 

Conclusiones

Bueno, amigos, estas fueron las 10 frases que, en mi opinión, te alejan de la riqueza. Si dices algunas de ellas constantemente, trata de evitar decirlas o pensarlas. El poder de la palabra es fuerte, y lo que dices y piensas generalmente se cumple, ya sea de manera negativa o positiva.

Todo empieza con la forma de pensar, o la mentalidad. Puede que no tengas control sobre dónde naciste, puede que no tengas control sobre la situación financiera que te tocó de chico, pero sí tienes control sobre tus pensamientos. Te mentiría si te digo que basta con pensar bonito para hacer dinero, pero al menos es uno de varios pasos para lograrlo. ¿Por qué no empezar por ahí?

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